A mí
querida hija, el regalo más bonito que Dios nos ha podido dar. Un día como hoy
hace catorce años atrás te cogí en mis brazos, eras tan pequeñita y bonita que
no pude contener mis lágrimas, entonces prometí entre lágrimas y sonrisas
quererte como nadie lo podrá hacer jamás, prometí protegerte, enseñarte,
apoyarte en cada etapa de tu vida. Hoy es un día muy especial, hoy cumples
catorce años, ya te vas haciendo mayor pero para mis ojos sigues siendo la
pequeña que apenas podía decir papá y mamá, solo puedo decirte lo mismo que
dije cuando naciste, quererte y protegerte como nadie. Feliz cumpleaños mi
niña. Estamos agradecido por tenerte en nuestras vida, por ser tu padre y soy
feliz porque cada día que pasa te conviertes en nuestro orgullo. No olvides que con
el cariño de la familia es algo con lo que siempre puedes contar. Te quiero.
FELIZ CUMPLEAÑOS.

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