El fútbol se ha convertido en una excusa para que un grupo de niños de
Ucrania salga de su país por primera vez y se aleje del ambiente hostil
que se vive en algunas de sus ciudades, gracias al trabajo de Abraham
Campomar, un burgalés que dirige una escuela de este deporte en Kiev.
Son niños pequeños, en algunos casos en el límite de edad para poder
manejar un balón con cierta soltura, pero que este fin de semana se
colocan sus camisetas por primera vez para competir en un torneo en Isla
Cristina (Huelva), concretamente la "Isla Cristina Cup'14".
Una
cita que cuenta en su primera edición con más de 900 menores de entre 4 y
12 años, pertenecientes a 44 equipos de 25 clubes venidos de distintos
puntos de Andalucía y Extremadura a los que se une la formación
ucraniana del Football Kids, entrenada por Campomar, cuyos colores en la
camiseta coinciden con los del Atlético de Madrid. La historia de este
burgalés coincide en muchos aspectos con la de la gente que se tiene que
buscar la vida en otros países. En su caso llegó a Ucrania con sus
padres y se ha ido asentando poco a poco en la sociedad de Kiev, hasta
poner en marcha una de las pocas escuelas de fútbol que existen en el
país.
Curiosamente, en el país de Shevchenko,
Rebrov o Nazarenko, la cantera no está especialmente cuidada a la hora
de formar a los niños en el fútbol desde pequeños, y esa carencia la ha
asimilado Abraham, con un proyecto que en sus primeros cuatro meses de
vida ya ha conseguido realizar un primer viaje con sus jugadores, con
citas en Lisboa e Isla Cristina.
"Es algo muy importante para
ellos, porque les permite disfrutar del deporte, de lo que les gusta, y
para ellos es algo impresionante que se les va a quedar grabado para
siempre", dice a Efe Campomar justo antes de comenzar un partido de
entrenamiento en el campo Emilio Candel de Isla Cristina, a solo unos
metros del hotel de concentración de sus jugadores en la costa onubense.
Acompañados por los padres en este viaje, los niños intentan asimilar
en este campeonato los conceptos de un equipo de fútbol, aunque no solo
en el matiz deportivo.
"Intentamos sacar adelante una experiencia
nueva para ellos, completamente opuesta a lo que se ve en Ucrania", a
la vez que se les aleja durante unos días de la situación hostil que se
vive en algunas zonas del país, explica Campomar. Una situación que
define como "difícil" y, aunque "se va calmando, el peligro es
constante, y que se puedan aislar del peligro y vean como se vive el
deporte en España es una gran experiencia", explica el entrenador.
Con
esa premisa, dice, "llevamos unos cuatro meses de existencia, y nos
preparamos justo para este torneo, que supone nuestra primera
experiencia en un torneo, al que hemos acudido con nueve jugadores, y
esperamos que todo salga bien". La escuela que ha puesto en marcha
cuenta con niños de entre dos y doce años y después se busca aumentar el
proyecto para llevarlos a la edad profesional del fútbol, en un país
donde el fútbol base tiene muchos problemas. Con este motivo se ha
diseñado esta mini gira ibérica, que tiene su culminación en el torneo
de Isla Cristina, donde todo apunta a que lo de menos va a ser el
resultado final para este grupo de futbolistas ucranianos en ciernes. F:
http://www.teinteresa.es.

No hay comentarios:
Publicar un comentario